viernes, 16 de agosto de 2019
Miedos
Un día mi madre como muchas veces me llevó a pasar la tarde al parque de la Ciudadela.
Sólo recuerdo que me escapé de su vigilancia y me alejé. Cuando me di cuenta y empecé a buscarla, en pánico, la vi que corría por las escaleras como una loca, parando a las personas. Aquel día, ella llevaba un vestido de flores verdes y amarillas que seguí como un faro, zigzagueando entre los paseantes hasta reunirme con ella, llorando de miedo y de pena por haberla asustado.
Mi madre tenía una obsesión : que los gitanos me llevasen, por ser una niña morena de ojos negros.
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